Recomendación: En aras de mantener ordenadas tus ideas debes leer el
contenido de este blog siguiendo este orden:
|
¿Te apetece leer un poco de mi historia? Voy a narrarte como al poner en practica los
conocimientos de las entradas anterior he evitado que mi Big Boy me llevara de
lleno hacia el embargo. Pero antes de
llegar a esa parte, he de contarte como yo mismo me lleve hacia esa situación.
Contarlo ahora es fácil y hasta divertido, pero no lo
fue tanto mientras pasaba por ello. Son hechos reales, y puede que encuentres
inspiración en ello para dar un giro de 180 grados a cualquier situación no
deseada en tu vida.
Corría el año 2002, mi segundo año de haber emigrado a
España desde Cuba, había regresado de mi segunda visita a Cuba y liquidado la
deuda financiera que había contraído con mi padre para salir de allí.
Estaba listo para independizarme, tener mi propio
espacio y tranquilidad. Deseaba tener un piso para mi solo y comencé a utilizar
la técnica de la Pantalla Mental que años antes había aprendido en Control
Mental Silva.
Una mañana tomé un papel y un bolígrafo y me dio por
salir a recorrer las calles del Fraile, un pueblecito al sur de Tenerife, para
tomar nota de cuanto anuncio “Se Alquila” que viera.
Bajaba por la calle Lanzarote donde hoy vivo, al llegar
a esa esquina doble a la izquierda y mis ojos se levantaron hacia un edificio de
cuatro apartamentos que hace esquina, y donde hoy vivo. Mi vista pasó sobre un
pequeño cartel que decía “Se Vende” Y pensé: - que edificio tan bonito, pero nunca será mío porque no tengo dinero
para comprarlo.
Continué haciendo mi lista y varias calles más adelante
me encontré con un amigo. Le saludé, conversamos brevemente y le conté lo que
hacia. Él me sugirió que pasara por una librería que estaba a unos 60 metros de
nosotros, donde había visto varios anuncios “Se Alquila”.
Ya tenia idea de a quien vería allí, y efectivamente
sabía que alquilaba, pues meses atrás había acogido un compañero de estudios
que emigró hacia España y ayudándole a encontrar un piso había conocido a ese
señor. Le recordaba perfectamente porque tuvimos ese tipo de conversación que
no avanza, pues tan pronto te decía que si alquilaba como que no, se lo achaqué
a que ya estaba entrado en años y definitiva no solucionamos nada con él.
No obstante me acerqué a la librería y efectivamente me
confirmó que tenía varios pisos en alquiler y que si me interesaba también los
estaba vendiendo. Yo no tenía idea de comprar piso alguno, ni siquiera sabía
como se hacia eso y hasta pensé para dentro de mi: - conque voy a comprar un
piso si no tengo un duro. A la par de todo
ese dialogo interior reconocí una especie de sensación como si algo me dijera “déjate
llevar”. Así que finalmente le seguí la corriente y nos pusimos de acuerdo para
esa tarde ver los pisos.
Tomé nota de la dirección y a las 5 pm estaba allí como
habíamos acordado. ¿Adivinas de donde era la dirección? Exacto, era el mismo
edifico frente al cual había pasado en la mañana y sobre el cual tenido aquel pensamiento:
- que edificio tan bonito, pero nunca
será mío porque no tengo dinero para comprarlo.
Aunque ahora te lo cuento así, porque lo veo en
retrospectiva y con el tiempo he atado todas las pistas, en el momento que
llegué allí no recordaba ese pensamiento que había tenido en la mañana y mucho
menos me daba cuenta que todo estos evento los estaba propiciando mi Mente como
respuesta a aquellas visualizaciones que meses atrás había echo utilizando
Control Mental Silva, y de lo que también me había olvidado.
Regresemos a nuestra historia. Llegué a las 5 pm. Él
tenía en venta cuatro apartamentos, pero de momento estaba viviendo en uno de
ellos, así que vi los tres restantes. El precio de venta era el mismo para
todos 10 millones de pesetas (en ese momento España estaba en medio de la transición de la
peseta a euro).
Aquella sensación de “déjate llevar” seguía acompañándome,
así que decidí quedarme con el mayor de los tres porque tenía un cuarto de luz.
Al día siguiente fui al banco, conversé con el director. Este me indicó que el
primer paso era solicitar un tasador.
En el año 2002 aún no había llegado la burbuja inmobiliaria
a España y para adquirir un piso en régimen hipotecario los bancos solo te
daban el 80% del valor de tasación. El 20% restante salía de tu bolsillo,
que para un apartamento promedio representaba
entre 12 000€ y 15 000€. El sueldo del trabajador promedio no daba para reunir
esas cifras, así que lograr que un banco te concediera una hipoteca en ese entonces
era un imposible.
El apartamento fue tasado en 13 millones de pesetas,
cuando el banco le aplicó el 80% hubo dinero suficiente para cubrir los 10
millones de pesetas que pedía el dueño, el 9% que se llevó hacienda y unos 3
000€ de las minutas de los abogados.
De esa manera conseguí este piso, totalmente amueblado,
listo para ir a vivir con un estatus de residente en España, sin dinero y en un
momento que obtener una hipoteca de un banco era misión imposible para la
mayoría de los españoles.
Entre el 2002 y el 2008 ese círculo vicioso se fue
haciendo más y más pesado. Intenté valerme de Control Mental Silva para salir,
pero al no saber nada sobre mi guía Emocional, solo conseguí echar más leña al
fuego que intentaba apagar.
Me sentía atascado, abrumado. Tenía una novia en Cuba y
habíamos hechos planes para que viniera a España, Acaba de graduarse de medicina,
así que tendría que esperar lo menos cinco años hasta que la liberaran. Por
otra parte no podía pedir liberación recién graduada porque la tomaría como
chivo expiatorio y le obligarían a pasar su servicio social en rincón más difícil
del país. Esa lejanía que ya me venia golpeando se fue sumando al circulo vicioso,
llegó el momento que me levantaba triste y me acostaba triste. Hasta que un día
decidí que no podía seguir así, la llamé y terminamos.
Buscando una salida en el 2003 comencé a incursionar en
los negocios multinivel y los negocios por internet, que resultó un duro aprendizaje siguiendo
consejos de supuestos gurús, gastando dinero, cayendo en estafas, pero esto es
otra historia.
Todo aprendizaje tiene su lado positivo y una de las
mejores cosas que me ocurrió fue dar con el libro “Padre Rico Padre Pobre” de
Robert Kiyosaki. Puedes descargarlo desde estos dos enlaces:
Con Kiyosaki aprendí que mi círculo del terror tenía un
nombre, “Carrera de Ratas” y es provocado por la falta de educación financiera.
Es la ignorancia lo que lleva a miles y miles de personas a caer dentro de esa
trampa. Comprendí que lo peor no era la trampa es si, lo peor es estar en medio
de ella y no saberlo.
Sentí la luz por primera vez en mis ojos, no obstante el
miedo me mantuvo rodando dentro de la trampa hasta mayo del año 2008 cuando la última
empresa en que conseguí trabajo gracias a un amigo cerró.
Con la llegada de la crisis se paralizó el sector de la
construcción y en poco tiempo había entre 5 y 6 millones de parados en España. La
maquinaria para demoler de repente se quedó atascada, pues era imposible,
procesar y embargar a tantos millones y esa fue mi oportunidad de romper el
círculo del terror.
Me prometí a mi mismo que nunca más trabajaría para
otro. Que sacaría hasta el último retaso de miedo de mi mente y pondría las
cosas a mi gusto, me tomara el tiempo que me tomara. Yo sabía exactamente lo
que tenía que hacer, tenía esa ventaja, solo tenia que hacerlo.
A partir de aquí comencé a traer de vuelta a Big Boy aplicando
estos conocimientos a medida que llegaron a mi. Como se hace, eso es lo que te
narraré en el siguiente post.

No hay comentarios :
Publicar un comentario